lunes, 7 de enero de 2008

EL AMOR A LA PAZ POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

EL AMOR A LA PAZ

“¡Paz, paz, paz! Paz luminosa.
Una vida de armonía
sobre una tierra dichosa!”
Rafael Alberti.

LA PAZ ES EL FUNDAMENTO MISMO DE LA VIDA

Todos sabemos que si este mundo elige con acierto -es decir: elige la paz- este mundo se salvará. También sabemos que las raíces solas no levantan un árbol: hay que agregarles el abono y el riego. Toda comunidad es un árbol. Es un árbol que necesita ser abonado con la paz y regado con el diálogo. Una comunidad sin paz enajena su identidad. Una comunidad sin tolerancia acaba aniquilando su destino. El respeto por el lugar donde se nace no puede prescindir del respeto por la vida del semejante, de todo semejante.

La muerte ha sido siempre, es hoy y será siempre, un acto irreparable. La regla más elemental de quien ame la paz, es decir, de quien ame sus raíces y a su propio destino, es saber que la muerte de un semejante nos aleja de todo, incluso de nosotros mismos. De la paz, del diálogo, los fundamentos de la vida, nace todo futuro. De la violencia, de la muerte, sólo nace más muerte.

La paz es revolucionaria. La paz es el fundamento mismo de la vida, de la identidad, del destino. Optar por la vida, por ese elemental e inmortal sentimiento que significa no querer morir, y no querer que nadie muera, es optar por nuestra tenacidad de amantes, de esposos, de hijos, de padres, de personas. La paz es algo más que una necesidad política, la paz es algo más que una necesidad social: es cosa más visceral y más profunda: es el derecho a no querer morir y es el derecho, el sagrado derecho, a no entender jamás la violencia y la muerte.

Una comunidad que reclame su lugar en el mundo, que reclame su árbol, necesita de la paz, su alimento más venerado, más fraternal y más alegre. Sentir perpetuamente el amor a la paz es un requisito esencial a la propia autoestima. Renunciar a la paz es sofocarse en la vergüenza. Renunciar al diálogo es negarse a crecer. Renunciar a la tolerancia es alejarse del destino. En la paz, la discrepancia, cualquiera discrepancia, se convierte en diálogo, y sólo en el diálogo habitan la identidad y la alegría. En la paz todo es cierto. Una verdad que recurra a la violencia deja de ser verdad para ser solamente violencia. La paz consiente, y más aún, estimula la libertad de todas las ideas, el acuerdo de toda discrepancia, el desarrollo de todo destino. Cualquier verdad, cualquiera, que procure imponerse mediante la violencia, acaba convertida en mentira. El camino de la violencia no conduce al reino del porvenir ni configura el propio rostro: sólo conduce al infierno del miedo, de la angustia, de la amargura y de la muerte. Porque no es un lenguaje. La violencia es ruidosa, pero es muda, y a todo lo enmudece. La paz es silenciosa, pero habla y todas sus palabras tienden hacia la eternidad. La violencia, además, es regresiva: siempre se vuelve contra quien la ejerce. La paz camina lentamente, pero siempre en la misma dirección: hacia la tolerancia; el diálogo, el alivio infinito de la fraternidad. A fin de cuentas, el lenguaje entero se apoya únicamente en una solitaria, prodigiosa palabra: es la palabra amor. La paz no es otra cosa que la hermana pequeña del amor. Pero cualquier comunidad que no ponga el amor en el centro de su horizonte, y en cada uno de los pasos de su camino, ha de saber que no camina, que va a ninguna parte. Ni siquiera conserva su pasado, porque sin paz incluso las raíces se secan, se confunden, se mueren.

Hoy, en este mundo torturado, una gota de paz, una sola gota de paz, es la puerta de la esperanza. Desde que el mundo es mundo, esa gota de paz nos ha hecho humanos, duraderos, y nos ha socorrido de esperanza. Y como dijo el poeta: “Pido / la paz y la palabra”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs
Paz, queramos paz.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.
Gracias

domingo, 6 de enero de 2008

SIMONE DE BEAUVOIR POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

CENTENARIO DE SIMONE DE BEAUVOIR
(1908-1986)


“La libertad jamás será algo otorgado,
sino que deberá conquistarse.”
Simone de Beauvoir.

LA VOZ EMBLEMÁTICA DEL FEMINISMO

Compañera sentimental de Jean Paul Sartre desde 1935, juntos desarrollaron los postulados fundamentales del existencialismo, sistema filosófico que, por otra parte, sirvió de base a la mayor parte de la obra de Beauvoir. Estrechamente vinculada al movimiento feminista francés de los años setenta, está considerada como una de las figuras emblemáticas del feminismo contemporáneo. La totalidad de su producción se caracteriza por una voluntad ética y política. En su libro El segundo sexo, proclama verdades fundamentales para la mujer, que lo son también para el hombre, y son verdades tan vivas que es preciso volver constantemente sobre ellas para entender el complejo problema del ser humano en sus relaciones consigo mismo y con la sociedad. La voz de Simone de Beauvoir significó durante el siglo XX, la voz de la mujer contestataria y militante del movimiento feminista. A su obra “El segundo sexo” se le considera la biblia del feminismo, particularmente, de la corriente conocida como “feminismo de la igualdad”. A su muerte la filósofa francesa Élisabeth Badinter dijo: “Mujeres, ¡le debéis todo!”

“Las mujeres de hoy están en camino de destronar el mito de la femineidad –escribía Simone de Beauvoir-; comienzan a afirmar concretamente su independencia, pero sólo con gran esfuerzo logran vivir integralmente su condición de ser humano”. Y añadía: “Al hombre le corresponde hacer triunfar el reino de la libertad en las entraña del mundo dado. Para lograr esa suprema victoria es preciso, entre otras cosas, que por encima de las diferenciaciones naturales, hombres y mujeres afirmen sin equívocos su fraternidad”.

Simone de Beauvoir nace en París, el 9 de enero de 1908 y muere en la capital francesa el 14 de abril de 1986. Perteneciente a una familia de la alta burguesía, fue educada bajo una fuerte moral cristiana, estudió filosofía en la Sorbona, donde conoció a Jean Paul Sartre, lo que fue según ella “el acontecimiento fundamental de mi existencia”. Enseñó filosofía en Marsella, Rouen y, finalmente, regresó a París. La ocupación alemana a causa de la Segunda Guerra Mundial la alejó de la enseñanza, colaborando con la Resistencia Francesa. Con Sartre, Merleau Ponty, Raymond Aron y otros fundó en 1945 la revista Les Temps Modernes. Con la abogada Giséle Halini fundó la asociación Elegir, a favor del derecho a una maternidad deseada, y con la actriz Delphine Seyrig el Centro Audiovisual Simone de Beauvoir.

Comenzó su carrera literaria con algunas novelas de poco éxito. Su primera novela, La invitada (1943), ofrece un enfoque novedoso en cuanto al tratamiento psicológico de los personajes. La sangre de los otros (1944) y Todos los hombres son mortales (1947) ilustran la temática existencialista al defender la inutilidad de toda empresa humana. Tanto el ensayo El segundo sexo (1949), su libro más difundido, centrado en la condición y reivindicación femeninas, como Los mandarines (1954, que obtuvo el prestigioso Premio Goncourt), crónica basada en los intelectuales de izquierda de la inmediata posguerra, fueron prohibidos por la Iglesia católica.

En la introducción de El segundo sexo, la intelectual francesa dice sobre las mujeres de su época: “Educadas por otras mujeres en medio de un mundo femenino, su destino normal es el matrimonio, que las subordina prácticamente al hombre; el prestigio viril está muy lejos de haber desaparecido, pues reposa todavía sobre sólidas bases económicas y sociales”. Entre sus publicaciones destacan la trilogía autobiográfica Memorias de una joven formal (1958), recuerdos de una juventud rica en experiencias, en la que gozó ávidamente de la vida, La plenitud de la vida (1960) y La fuerza de las cosas (1963), y las narraciones Una muerte muy dulce (1964), escrita después de la muerte de su madre, y La mujer rota (1967). El balance de una vida dedicada a la militancia existencial, política y feminista se evidencia en La vejez (1970) y Final de cuentas (1972). En 1981 publica La ceremonia del adiós, en la que ofrece una controvertida versión de sus relaciones con Sartre. Y es que, como dijo la intelectual y feminista francesa: “El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Paz y libertad.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.

JOSE HERNANDEZ POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

JOSE HERNÁNDEZ
(1834-1886)

“Yo he conocido cantores
que era un gusto escuchar;
mas no quieren opinar
y se divierten cantando;
pero yo canto opinando,
que es mi modo de cantar.”
José Hernández.

LA VOZ DE LA POESIA GAUCHESCA

El gaucho es un producto de las amplias pampas y los caballos abundantes, representa la libertad en contacto con la naturaleza; es fuerte, vital, individualista, hábil en las tareas ganaderas, buen jinete y por lo mismo poco sedentario. Sarmiento exagera cuando cuenta que “trota, compra y vende a caballo, bebe, come, duerme y sueña a caballo”. De carácter noble y hospitalario, muchas veces el sistema le obliga a convertirse en fugitivo.

“La poesía gauchesca –decía Borges- es uno de los acontecimientos más singulares que la historia de la literatura registra”. La poesía gauchesca supone un protagonista cantor-gaucho, que maneja un lenguaje diferente al urbano, que intenta mostrar el habla del gaucho y expresar sus sentimientos, sus quejas y que opina de la realidad. Pero el gaucho se muestra pesimista, ya que nada le enseña tanto como “el sufrir y el llorar”, y fatalista, sabe que su condición de gaucho no le sirve como presentación eficaz en sociedad. “Si uno aguanta es gaucho bruto; / si no aguanta es gaucho malo”.

José Hernández Pueyrredón nace en el caserío de Pedriel, a diez leguas de Buenos Aires, el 10 de noviembre de 1834. Su infancia resulta dura, pues perteneciendo a una familia de dinero, conoce la penuria de los pobres. El y su hermano se alistan en el ejército. Las primeras luchas del poeta como soldado, las libra al lado de los porteños y en contra de los federales. Cuando se funda el partido “Federal Reformista”, José Hernández se adhiere al mismo. Alrededor de 1858 entra en la masonería. Al año siguiente es designado taquígrafo del Senado Nacional de Panamá, capital de la Confederación. En 1863, se casa con Carolina González del Solar. En ese mismo año aparece su primer libro Rasgos biográficos del General D. Angel Peñalosa, como consecuencia del asesinato del mismo.

En 1867 Hernández pasa a residir en Corrientes y dirige El Eco de Corrientes, en el que sigue defendiendo las posturas federalistas. También da clase de Gramática, en la Escuela de “San Agustín”. En 1868 llega a Rosario y colabora en el periódico La Capital combatiendo a Sarmiento. En noviembre de ese año se marcha a Buenos Aires. Ya es presidente Sarmiento. Junto con otros compañeros, crea el diario El Río de la Plata, que sale en agosto de 1969. Desde abril de 1871 a principios de 1872 vive exiliado en Brasil. A su vuelta, publica el poema El gaucho Martín Fierro que logra un éxito sin precedentes. Con este poema, el gaucho no sólo se convirtió en un mito literario y entró en la leyenda, sino que su figura adquirió universalidad como símbolo ejemplar del pobre aventurero que acaba al margen de la ley. Empezó a divulgarse en pliegos sueltos por pulperías, ranchos y fortines de las pampas, y llegó a ser objeto de comercio y cambio con artículos alimenticios. A su enorme popularidad contribuía su facilidad métrica (verso octosílabo sencillo y fluido en sextillas, redondillas y romance).

En 1873, Hernández se instala en Montevideo, pues han puesto precio a su cabeza, donde permanece hasta enero del 1875, colabora en La Patria. En 1879 aparece La vuelta de Martín Fierro, y en el mismo año se incorpora a la Cámara de la Provincia de Buenos Aires. Dos años más tarde publica su Instrucción del Estanciero. En 1882 resulta elegido Senador hasta 1885 en que es reelegido. Legisla en defensa constante de los humildes, sobre todo de los que trabajan en el campo, puede considerársele precursor de las enseñanzas técnicas y normales, de Artes y Oficios. José Hernández muere en su quinta de Belgrano (Buenos Aires) el 21 de octubre de 1866. Sus últimas palabras fueron: “Buenos Aires... Buenos Aires...”.

El gaucho Martín Fierro se completa con La vuelta de Martín Fierro (1879). Más tarde, las dos partes se unen con el título simplificado de Martín Fierro. En cuanto que aparece esta obra, el éxito es rotundo. Tan importante es la acogida, que salen a la venta ediciones fraudulentas en vida del autor, y éste debe querellarse. El Martín Fierro, como otras obras de José Hernández revela una comprometida defensa del gaucho. No obstante la intensa repercusión popular de Martín Fierro, pasaron algunos años `para que se reconociera su auténtico valor dentro de la literatura. Unamuno, en 894. afirmaba su calidad, manifestando asimismo: “Martín Fierro es, de todo lo hispanoamericano que conozco lo más hondamente español”. Y los argentinos –Lugones, Martínez Estrada, Alberto M. Oteiza, etc.- , con minuciosos y profundos estudios han proclamado sus preclaros valores.

Para muchos estudiosos, este es el poema nacional argentino. Una voz marginada canta pidiendo justicia, trabajo, paz, quizá por primera vez en el continente americano. Sin embargo, este Fierro y todos los Fierros del mundo continúan clamando, por eso la obra trasciende nacionalidades y fronteras, por eso ha sido tantas veces traducida y mantiene su vigencia. Y como dice Martín Fierro: “Más que yo y cuantos me oigan, / más que las cosas que tratan, / más que los que ellos relatan, / mis cantos han de durar”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


No se puede ser libre más que entre libres. Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.

LUISA SIGEA POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

LUISA SIGEA
(1530-1560).

“Fúlgida rueda susurrante el agua
del rudo seno de peñón altivo
a regar en corriente sosegada
el valle melancólico y sombrío.
Forma ancho estanque do las Ninfas bellas
bañan tal vez sus cuerpos peregrinos,
cuando la Aurora en su carroza esplende
o cuando el cielo cubre manto umbrío.”
Luisa Sigea.

LA VOZ DEL ESPIRITU RENACENTISTA.

El nombre de esta poetisa fue conocido en toda la Europa culta de su tiempo como el de uno de los espíritus en quienes habíanse plasmado los conocimientos del Renacimiento. La carta que dirigió al papa Paulo III, en 1546, y que estaba redactada en latín, griego, hebreo, árabe y siriaco, dio a esta conquense la aureola de un Pico de Mirandola, y sus composiciones poéticas la situaron entre los poetas latinos más elegantes. De ellas se difundíó muy principalmente el poema “Syntra”, del cual existe una versión castellana fidelísima, debida a Menéndez y Pelayo. También se conserva el opúsculo Dialogus de differentia vitae rusticae et urbanae y Colloquium havitum apud villam inter Flamminia Romanan et Blesillam Senemsem, así como, un epistolario y varios poemas.

Luisa Sigea de Velasco nació en Tarancón, provincia de Cuenca, hacia el año 1530, era hija del erudito francés Diego Sigeo y hermana de Angela Sigea, famosa también por su erudición y talentos musicales. En 1542, fue nombrado Diego Sigeo preceptor del duque de Braganza, por lo cual se trasladó a Lisboa con su familia, y así entró Luisa al servicio de la infanta doña María, hija del rey don Manuel y de la reina Leonor, que quería hacer de la corte portuguesa un remedo de las cortes italianas, y para ello procuró rodearse de damas eruditas como las dos hermanas Sigea, Paula Vicente, hija del poeta Gil Vicente, y Juana Vaz que se dedicaba al estudio de humanidades. Hasta 1555 residió Luisa Sigea en el palacio de la infanta. En ese año, en Torres Novas, nuevo domicilio de la casa paterna, contrajo matrimonio con un noble burgalés llamado Francisco de Cuevas, del cual tuvo una hija, llamada Juana.

Residió en Burgos y posteriormente en Valladolid. Luisa Sigea conoció las amarguras de la pobreza y del abandono. En vano se dirigió a Felipe II, esperando que éste compensara sus servicios cerca de la Infanta y la difunta reina de Hungría. Cuando murió, el 13 de octubre de 1560, en Burgos, pudo decir el secretario Tomás Gracián Dantisco, que había “muerto de sentimiento”.

Dominaba las lenguas latina, griega, hebrea y caldea. Su fama era tan crecida, que le valió incluso la consagración de la calumnia: un libelo obsceno publicado en Holanda, que intentó difamarla en unión de Luis Vives. Ello no empañó en nada su buen nombre, y éste la atrajo mayores encomios de sus contemporáneos más ilustres. Inspirándose en la vida de Luisa Sigea nuestra escritora romántica Carolina Coronado escribió La Sigea. Y Pedro Ibañez le dedicó una elegía que dice así: “Yaze aquí la clarísima Sigea, / en rara perfección sin par juzgada / en cuanto ciñe el mar, y el sol rodea, / por muerte antes de tiempo arrebatada”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias


Paz y libertad.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.

sábado, 5 de enero de 2008

SOR LUISA DE LA ASCENSION POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

SOR LUISA DE LA ASCENSION
(1565-1648)


“Entra con sol soledad,
que aunque el sensible la daña,
otro sol mejor la baña
que es Sol de la eternidad.”
Sor Luisa de la Ascensión

LA VOZ DE LA MONJA DE CARRION.

Comparar las Poesías espirituales de Sor Luisa de la Ascensión con la de Santa Teresa de Jesús, nos parece juicio harto hiperbólico, no obstante haber incurrido en él más de un crítico; ahora bien: ¿cómo no recordar a la doctora de Ávila, ante villancicos de tan jugosa savia popular como éste? “Cordero de tal grandeza / Está sin lana en el yelo. / Yo pienso en un terciopelo / Envolver tanta pobreza...”

Sor Luisa de la Ascensión, en el mundo María Luisa Ruiz de Colmenares de Solís, también conocida como La monja de Carrión, nació en Madrid el 16 de mayo de 1565 y fue bautizada en la parroquia de San Andrés. Fueron sus padres Juan Ruiz de Colmenares y Jerónima de Solís. A los diecisiete años de edad fue llevada a Carrión de los Condes y a los dieciocho años ingresó en el convento de Santa Clara. Sor Luisa de la Ascensión fundó una hermandad de defensores de la Purísima Concepción a la que estaban inscritos no menos de ochenta mil personas, prelados, nobles y pueblo llano.

La figura de La monja de Carrión es muy controvertida. Unos como Menéndez Pelayo consideran que “era más bien ilusa y engañada que engañadora”; otros, en cambio, la celebran con entusiasmo por su vida ejemplar y sus poemas místicos, y, otros, por último, aunque teniéndola por impostora e intrigante, le reconocen admirables dotes poéticas.

Sor Luisa de la Ascensión desempeñó, en la corte de Felipe III, un papel a ratos análogo al de Sor María de Agreda junto a Felipe IV, y a ratos al de Sor Patrocinio junto a Isabel II. Con ésta, tiene incluso la analogía de la bilocación, y así pudo asistir en Alemania a un combate entre católicos y luteranos, al mismo tiempo que su presencia permanecía visible en tierras de Castilla. Muchos eran los personajes que recurrían a sus luces, Felipe III le consultaba problemas de estado y hasta el Papa Gregorio XV se encomendaba en sus oraciones. El padre Aspe escribió en dos volúmenes la vida de Sor Luisa, y fue esta biografía la que desencadenó que el Santo Oficio la procesara en 1634, no obstante contar ésta al propio monarca entre los más devotos de sus fieles, siendo trasladada al convento de las agustinas de Valladolid, donde muere en el año 1648. El proceso del Santo Oficio concluyó más tarde con sentencia absolutoria. El padre Manuel Fraile Miguélez publica en 1890 la obra Un proceso inquisitorial de alumbrados en Valladolid o vindicación o semblanza de La monja de Carrión, en la que se le defiende como persona y como mística.

Que Sor Luisa exageró sus místicos extravíos, lo demuestra aquel aserto suyo de habérsele aparecido Cristo “cuando estaba en el vientre de su madre”, para prometerle la virginidad, explicarle el misterio de la Trinidad, y anunciarle que sería religiosa Clarisa. Junto a este hecho tan pasmoso, el de las visitas del diablo, cuando novicia, para arrrancarle las uñas de los pies o empujarla por las escaleras, es cosa baladí. Mas ello no le hace para que sus composiciones poéticas aunque a veces excesivamente conceptuosas, acusen con frecuencia una bellísima inspiración, sobre todo, el famoso Romance de la soledad del alma. Estos versos (que hubieran de quedar inéditos hasta que los sacó del olvido el Padre Miguélez) aparecen asimismo alambicados en demasía; pero la misma profundidad de sus conceptos les da un puesto primordial en la poesía mística, y la belleza de sus imágenes basta, para elevar a La monja de Carrión a un nivel que debiera ser el suyo en nuestra literatura. El “amor unitivo” dio harto que retorcer a los inquisidores: “Donde el amor unitivo / al espíritu inflamado / lo suba de grado en grado / al grado superlativo. / A donde enferme sanando, / y así sanando este enferma: / Donde vele y donde duerma / Y esté dormida velando”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

No disparar donde haya niños. Stop.
En la gloria no necesitamos más ángeles.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.
Gracias

ALFONSO ALBALA POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

ALFONSO ALBALA
(1924-1973)

“Aquí, sobre mi pozo de silencio,
donde mi seca voz amurallada,
llueve, canción, mujer, llueve mi voz,
llueve tu voz, tu hiedra en mi antesala.”
Alfonso Albalá.

LA VOZ AMURALLADA

De pocos contemporáneos poseemos una “poética” tan explícita y tan coherente como la que he dejado escrita Alfonso Albalá en sus Notas para un ensayo sobre la armonía. “No; el Arte no es una evasión -escribía- un ponerse el hombre de soslayo ante la urgencia de lo real... Hoy, y siempre, el Arte fue y es una evasión del Misterio”.

A Albalá hay que situarle en la corriente existencial que se manifiesta en España después que Dámaso Alonso conmoviera el panorama poético con sus Hijos de la ira. Su primer libro, Desde la lejanía, aparece en 1949 en el umbral de una década en la que predomina en España la preocupación por el aquí y el ahora, por el hombre de carne y hueso. Poeta del momento en que le toca vivir arranca del “vértigo de la carne” cuando cae en la cuenta de que está solo y de camino. Sin embargo, en la búsqueda de algo que le dé permanencia: armonía, este poeta, que es un creyente en Dios, horada el ancho tabique del Misterio.

Alfonso Albalá nació en Coria, provincia de Cáceres, el 2 de junio de 1924 y estudió Derecho en Salamanca y Filosofía y Letras en Madrid. Ejerció el periodismo, siendo secretario de redacción de los diarios Ya e Informaciones. Fue profesor de Lengua Española de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. En 1967 contrajo matrimonio con Josefina Hernández Guijarro. Murió en Madrid el 5 de octubre de 1973. Supo compartir el trabajo profesional, la vida familiar y la dedicación a una obra creadora como novelista y como poeta. Más conocido por su narrativa es, sin embargo, la poesía quien revela al hombre y al escritor que hay en Alfonso Albalá.

Sólo publicó tres libros poéticos en vida: Desde la lejanía (1949), Umbral de armonía, accésit del Premio Adonais en 1952, y El friso (1966), también ha escrito un largo poema, titulado El mendigo, los Sonetos de la sed, veinticinco composiciones que resumen el itinerario del poeta; Paisaje y hombre, una reflexión existencial motivada por el encuentro con el levantino pueblo de Polop, y una serie de poemas, a modo de meditaciones instantáneas que le sugiere el cotidiano vivir. Publicó también las novelas El secuestro (1968) y Los días del odio (1969). Póstumamente se han publicado sus novelas El fuego (1979) y Memorial del piano (2005).

Desde el punto de vista expresivo la obra de Alfonso Albalá descubre y se apoya en la función ordenadora del lenguaje; la palabra es reveladora de la intimidad, quien aclara el caos que hay en todo hombre, quien lo libera y le sirve de refrigerio, cuando la soledad se convierte en fuerza aniquiladora. No es extraño que la evolución del poeta coincida con la trayectoria de ese camino hacia la Armonía que fue su vivir, y que sea aquí donde se halle la clave de la coherencia de su producción literaria. Los temas predominantes en las distintas etapas: el paisaje, el tiempo, la mujer amada, la muerte -siempre tratados desde un sentimiento de lo insuficiente que es la condición humana- son hitos en el camino (la vida), donde el Misterio es revelador de evidencias trascendentes. Y como dijo el poeta: “Yo estoy como vosotros, prisionero, / hambriento de altos cielos y paisajes; / soñando siempre estoy con un sendero / que haga eterna mi sed honda de viajes”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs
¡Necesitamos vivir en paz!
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.
Gracias

jueves, 3 de enero de 2008

EL PAPEL DE LOS INTELECTUALES POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

EL PAPEL DE LOS INTELECTUALES

“Pido la paz y la palabra.”
Blas de Otero.

LA PAZ UNIVERSAL

Los intelectuales no forman parte del poder político. Tampoco llegan a constituir un poder fáctico o un grupo de presión. Sin embargo, son una fuerza espiritual con un papel político, una fuerza social, por tanto.

Ramiro de Maeztu, el apologista y embajador de la dictadura del general Primo de Rivera, dijo: “La diferencia entre España y Europa sólo consiste en el mayor o menor esfuerzo de los intelectuales. Nosotros marcamos en cada pueblo el ritmo de sus trabajo. Lo que seamos nosotros, eso y no otra cosa será España”. Considerar que el ejercicio de la inteligencia corresponde en exclusiva a los intelectuales es como mínimo exagerado. Las sociedades democráticas son productos colectivos. Una España cuyo ser fuera obra de los intelectuales, guardaría demasiado parecido con una dictadura, aunque fuese una dictadura ilustrada.

En los últimos años algunos han creído detectar el conformismo de los intelectuales. Quizá no sea tanto. Si hay cierta falta de disconformidad, también hay falta de apoyo. Conformismo no quiere decir colaboración indiscriminada.

Los intelectuales son la conciencia racional de la vida social y la conciencia histórica de la razón política. Su discurso de la inflexión crítica tiene que empezar por ser autocrítico. Hablar desde el dogma, considerarse exentos, seguros e inapelables en los juicios, es el mayor pecado en que puede incurrir quien habla como emisario del saber. Claro es que, dejándolos aparte, reconozco y respeto a los ideólogos y, más ampliamente, la los valedores de las ideologías. Estos tienen el derecho y el deber de justificar y difundir sus principios y convicciones.

La modestia es un valor, en tanto la soberbia confunde y hasta hace simpática a la misma verdad. La democracia de la inteligencia es la democracia de la duda y de la tolerancia. La estricta figura del intelectual no se identifica con la del luchador, aunque es posible la concurrencia como en los casos de Marx o Gramsci.

La función del intelectual que se ocupa de la realidad política va desde la ética de las ideas hasta la estética de la expresión.. Es una aportación a la corriente circulatoria de la cultura, como la poesía, la pintura, la danza o la música. El tiempo irá decantando la calidad y la influencia.

Linton formuló ya hace algunos años este juicio: “La conquista de la sociedad ha de ser el mayor triunfo del hombre”: Lo más difícil sigue siendo la conquista de la sociedad. No sé lo que este gran antropólogo llamará triunfo del hombre ni sé tampoco si el hombre podrá triunfar. Supongo que el triunfo será la paz universal. Hasta entonces el hombre no habrá triunfado, pero merece la pena intentarlo, sin olvidar que la paloma de la paz que dibujaba Picasso a él mismo se le volvía quimérico monstruo alado. Y es que, como dijo el poeta: “Paloma vuelta quimera / las perras guerras del mundo / te han hecho su mensajera”.

Francisco Arias Solise-mail: aarias@arrakis.esURL: http://www.arrakis.es/~aariasWIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.